viernes, 2 de diciembre de 2016

El trifle más tradicional

Perfectos para coronar un festín de Navidad. Siempre servidos en recipientes transparentes, grandes o individuales, para no dejar de ver las capas que lo componen.

Un ‘trifle’ es un postre elaborado por capas, teniendo siempre una de bizcocho, una de frutas y otra de crema, natillas o nata montada. Es un dulce típico de la cocina inglesa muy frecuente en las reuniones familiares típicas de estas fechas. Puedes basarte en los sabores y en los colores para elaborarlo. Aquí tienes el más tradicional.

Ingredientes: 1L de natillas (puedes hacerlas tú o comprarlas), 100g de azúcar, 100ml de agua, 350g de bizcochos de soletilla, 2 cucharadas de licor de avellanas, un plátano, un bote de mermelada de fresa y unas gotas de esencia de vainilla.

Paso a paso

1.- Añade la esencia de vainilla a las natillas y reserva. Ahora, tienes que hacer el almíbar: mezcla el azúcar con el agua y calienta hasta que se disuelva por completo. Deja que se enfríe y añade el licor de avellana.

2.- Bate la mermelada, añadiendo un poco de agua si ves que necesitas para que quede bien líquida.

3.- Pela el plátano y córtalo en rodajas.

4.- En un bol transparente, pon primero una capa de natillas, una capa de bizcochos de soletillas (que empaparás antes en el almíbar), y ahora, la mermelada. La cuarta capa será de plátano y repetir el proceso tantas veces quieras.

Puedes hacer las capas más finas o más gruesas, dependiendo de la cantidad de ingrediente que pongas. O engrosar sólo tu preferida.

5.- Es muy importante que lo dejes en el frigorífico varias horas para que se mezclen bien los sabores. Además, se sirve frío.


sábado, 26 de noviembre de 2016

Cine para un domingo de invierno

No he madrugado, pero tampoco he hecho nada interesante. La nieve acumulada en las calles, los minúsculos pero incesantes copos y las no-temperaturas, porque ya no son ni bajas, hacen que este domingo, de nuevo, se perfile en casa. Si te quedas conmigo, o bien me llamas por Skype, o bien me escribes para que quedemos (virtualmente) a ver una película. Puedes decidirte también por uno de estos planes:

Luces Rojas (Red Lights, (España) 2012): Rodrigo Cortés dirige este thriller que, a priori, parece que va a dar miedo; pero no. Y os lo digo yo, que cuando vi el Sexto Sentido no era capaz de cruzar el pasillo de mi casa sin la compañía de mi hermano. O que aún sigue viendo como la niña de The Ring aparece por la esquina de la cama, y os aseguro que ahora mismo me bajo de ella, porque no puedo ver todos los ángulos. Y tengo que cerciorarme de que sigo sola en mi habitación.

Margaret Matheson 
(Sigourney Weaver) es una parapsicóloga que, junto a su ayudante Tomas Buckley(Cilian Murphy), intenta desacreditar a todos los farsantes que viven de hacernos creer que las cosas paranormales que vemos en la televisión existen. Y aunque al principio el director nos muestre el protagonismo de la primera, es el segundo quien acabará por darnos la trama. Buena interpretación de ambos, y de Robert De Niro en el papel de Simon Silver, quien les plantea el problema con sus grandes y públicas habilidades mentales. Pero de éste, siempre se espera algo grande, con lo que no sobresale. La chica de la película os hará pensar de qué la conocéis. Os lo digo yo, es Elizabeth Olsen (sí, la hermana de las Gemelas Olsen), pero apenas podemos verla en acción.

No es una película que enganche de verdad. Tiene picos de tensión, pero el pretendido final escondido no lo es tanto, pues se atisba desde mitad de la cinta. Para compartir con una lectura, por ejemplo. Y no te preocupes si no captas todos los detalles, el director se encarga de hacerte un resumen a modo de escena final. (Ver trailer aquí)


Echar un vistazo a la línea de primavera de la diseñadora Anne Klein, quien lleva muchos años en el mercado, pero que, por primera vez y gracias a El Corte Inglés, (a quién si no), llega a España. De ella es uno de los pocos relojes que no pertenecen a la firma suiza Swatch (de la que sabemos soy devota) y que conservo. Me lo regalaron hace tiempo mis padres por cumplir con mi trabajo, estudiar y aprobar. Y lo uso.

Salidos de cuentas (Due Date, (USA) 2010): un vago intento de Resacón en Las Vegas, con un protagonista compartido (Zak Galifianakis en el papel del excéntrico Ethan Tremblay) y Robert Downey Jr (Peter Highman), apunto de ser padre, como partenaire. Para quedarse dormido en la siesta bien. No engancha. Yo la tuve que ver en dos tiempos; por terminarla, nada más. Y sí, al primero no le veo de otra forma, pero al segundo le prefiero con un protagonismo más palpable y gracioso. Tiene algunos puntos para hacerte reír, pero decae en casi toda la cinta. (Ver trailer aquí)

Nuestra canción de amor (My own love song, (USA) 2010), un road trip para contarnos la historia de superación (o su intento) de una cantante paralítica (Renée Zellweger) y un luchador lesionado, más mental que físicamente (Forest Whitaker). Porque me gusta la música country, (no me preguntéis el motivo, ni tampoco explicación), me gusta el corto paseo por la película de Nick Nolte, (para mí, un grande) y me gusta mucho más la actuación de Whitaker, como siempre. La música de la cinta es de Bob Dylan, pero sin mucho más. Zellweger sigue siendo Zellweger, no veo al personaje. Esos morritos que tanto le gustan debería dejarlos para la alfombra roja, donde los usa, y mucho. (Ver trailer aquí)

viernes, 11 de noviembre de 2016

Cinco joyas que buscar en Londres

Londres será, cada año, una capital de tendencia. Porque los británicos se empeñan en serlo. Cada vez inventan algo nuevo para convertirse en el destino más actual. Sus museos son gratuitos y guardan auténticas joyas. Muchas veces pasan inadvertidas, pero si eres de las que buscan algo exclusivo y le dedicas una escapada este año, no puedes perderte estas cinco piezas de colección.

La delicada Box in the Shape of an Egg escondida en una de las 37 galerías que el Museo Victoria&Albert dedica a la decoración. No, no es un huevo. Se trata de una pequeña caja con forma ovalada que data del año 1764 o 1765, y que fue fabricada en la ciudad francesa de Sèvres. La casa francesa, que nació con el inestimable apoyo del rey Luis XV y su famosa amante Madame de Pompadour, sigue siendo una de las más famosas de Europa por su exquisito trabajo con la porcelana. Durante los años que precedieron a la Revolución Francesa, un conjunto de mujeres prestaron su trabajo en esta fábrica, lo que seguramente imprimió un refinamiento único en las piezas que producían. Detalles exclusivos para las mujeres que gozaban de las mejores posiciones sociales.

Las dos pistolas que se exhiben en la conocida Torre de Londres: Jewelled Revolver y Tiffany Revolver. Son dos joyas. Lo son, y se exponen en la extremadamente vigilada Torre Blanca. Tras un agotado recorrido por salas llenas de armas, caballos y sus armaduras; descubres estas dos obras de arte, y te das cuenta que el paseo ha merecido la pena. La primera es magnífica; y la segunda es, quizás, una de las joyas creadas por Tiffany’s que más podrían sorprenderte, ¿os la imagináis en una de sus cajas turquesas?

La Sala de los Minerales en el Museo de Historia Natural. No es una pieza en sí, pero la habitación al completo debería considerarse como una de las mejores obras que Londres exhibe de forma gratuita. Situada en la zona verde del museo, queda en segundo plano cuando entras por primera vez. Pero si la recorres con tranquilidad, sin esos madrugadores grupos escolares disparando sus flashes, la descubres. Mucho más silenciosa que las salas que alojan a sus vecinos, los dinosaurios. Una galería articulada a través de un conjunto de columnas diseñadas por el arquitecto Sir Arthur Russell, quien donó más de 12.500 piezas a su muerte en 1964. Una colección que alberga, no sólo minerales, sino piedras preciosas de todos los tipos.

La Momia de un Gato en el Museo Británico. Las imágenes protagonizadas por gatos han sido toda una revolución de las redes sociales este año. Esta pieza custodiada en la sala 62 del museo les lleva a todos esos felinos muchos años de ventaja. Fue todo un pionero. Y seguro ha sido mil veces más fotografiado que cualquiera de los que ahora saturan Instagram. Los egipcios comenzaron a momificar animales en el último periodo de su historia, cuando precisamente los felinos comenzaron a asociarse a ciertas deidades. Esta momia que el museo expone fue exquisitamente momificada, pero como la mayoría de las que se han localizado, sólo en su exterior parece perfecta. En su interior, muchas están incompletas; quizás porque la mayoría de estos gatos no murieron por causas naturales.


Y, contándonos la historia de la capital, uno de los Abanicos Conmemorativos del Museo de Londres. Fuera de la ruta principal de museos para los turistas, el Museo de Londres podría considerarse uno de los protagonistas secundarios que siempre tendría el merecido premio de la crítica. No sólo por las exposiciones que programa, siempre interesantes, sino por la eficacia con la que recorre la historia de la ciudad. Dentro de la colección de abanicos, destaca el que conmemora la firma del Tratado de Aquisgrán de 1749. La pieza muestra la estructura de madera construida por el arquitecto italiano Giovanni Niccolo Servandoni en Green Park para los fuegos artificiales que tendrían lugar el mismo día de la firma del tratado por el que se ponía fin a la Guerra de Sucesión Austriaca. Una delicada y colorida pieza que destaca entre las demás, sobre todo porque el Museo de Londres no destaca, precisamente, por su alta iluminación.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Si tengo que opinar de lo que Madrid diseña para primavera

Aunque con algo de retraso, vamos a intentar abarcar todas las pasarelas con las propuestas para la próxima Primavera-Verano 2017 y aunque, no tan 'grande' como las 'grandes', la Semana de la Moda patria merece también nuestra atención. Que no sólo de ibéricos vamos a vivir el año que viene, también de muchos volantes. Demasiados. Si hay una tendencia que ha destacado en la capital estos días es, además del blanco, los diversos volantes que nuestro país, cuna del flamenco, sabe hacer: desde mil florituras en hombros y escotes hasta 'tipo canasteros' al final de los largos y románticos vestidos de ESTHER NORIEGA, por ejemplo. Ganó DUYOS, pero estos son mis cinco favoritos.

1.- JORGE VÁZQUEZ. Él es, para mí, el claro vencedor de esta Fashion Week. Su propuesta viajera me ha conquistado, ¡cómo no! Desde sudaderas protagonizadas por cebras con tocados de plumas, hasta gabardinas en seda y escotes profundos que se relajan en sandalias planas. Porque es su África interpretada, despeinada.



2.- AMAYA ARZUAGA. Y es ella la que me ha enseñado la prenda que más me ha gustado de toda la pasarela. Esa que responde a la pregunta de ¿si tuvieses que escoger sólo una, cuál te llevarías? Sin duda, su abrigo rojo. Y eso que no es nada veraniego, pero me parece tan genial, que se lo paso por alto. Oversized, con solapas y cierto aire cocoon en los hombros. No hace falta llevar nada más, os lo prometo. Su blanco con aplicaciones doradas fueron buenos acompañantes. Pero yo ya no tenía ojos para otra cosa.


3.- ULISES MÉRIDA. Por sus novias, melancólicas, con velos que nacen de sus sombreros. Y por construir una colección con un trío que ha resultado ser estupendo: azul-blanco-plata. Ellas, con el pelo grisáceo y despeinado, parecían traídas de la Grecia más antigua para caminar con sus diseños, sin saber dónde estaban, inocentes pero convencidas.


4.- FELIPE VARELA. Por la mezcla de pailletes y prendas de pelo. En cazadoras, estolas y mini -abrigos. Maquillaje profundo en los ojos, con azules intenso (sí, parece que no podremos desprendernos de este color el año que viene) y lineas limpias. Aunque ya sabéis que no soy muy fan de las faldas desiguales, él las corta con maestría y soltura.

 

5.- ÁGATHA RUIZ DE LA PRADA. Sé que con ella, siempre estoy sola. Pero lo siento, ha ganado este año mi corazón. GRACIAS por conseguir que los gorros de waterpolo sean, por fin, estéticos. Aunque para mí, llegas tarde. Si siguiese en el equipo, sin duda, los proponía como equipación. GRACIAS por crear bañadores hasta el cuello (los que nosotras debíamos usar) con colores brillantes y corazones, aunque algunos sirvan solo para la pasarela. GRACIAS por esas sudaderas hasta media pierna que, con las chanclas, nos sirven para esperar en la cámara de salida con muchoglamour. Una tiene un pasado y no puede olvidar que, muchas veces, pasaba más horas del día en la piscina que en casa.


Y mención especial merece ELENA RIAL, una de las participantes del #SamsungEGO, a la que tuve la oportunidad de ver en directo. Sus Amish adolescentes recorrieron la pasarela de la misma forma que, con esta edad, se les permite salir a explorar la ciudad. Hablamos de la época Rumspringa, palabra de origen alemán que dió nombre a la colección, y durante la cual pueden vivir sin seguir las normas de la comunidad y decidir si quieren volver o no a ella. Pero siempre que conserven esos vestidos, por mí, que decidan lo que quieran. Una propuesta inocente repleta de flores.


Hasta mi próxima berborrea fashion que, si sigo el orden, nos llevará a Londres.

sábado, 23 de abril de 2016

Paula para el Día del Libro


"Cuando nos fuimos de esa casa y me despedí del mural, mi madre me dio un cuaderno para registrar lo que antes pintaba: un cuaderno de anotar la vida. Toma, desahógate escribiendo, me dijo. Así lo hice entonces y así lo hago ahora en estas páginas. ¿Qué otra cosa puedo hacer? Me sobra tiempo. Me sobra el futuro completo. Quiero dártelo, hija, porque has perdido el tuyo."

Mi madre quiere que me lea Paula. Aunque yo siempre le llamo Lucía. No sé por qué, quizás es el subconsciente que me recuerda esas dos amigas que no veo desde hace muchísimo, que son hermanas y que se llaman, sin separación: vamos a ver a Paula y Lucía. Todos dicen Paula. Yo, Lucía. 


La novela de Isabel Allende que ya me han estropeado, sólo con decirme "¡qué historia tan triste, qué novela más dura, qué pena al final!" Muchas gracias, porque ese final, o era la vida o era la muerte. Ahora sé que la opción para terminarla fue la segunda. Aún así, ahí sigo, avanzando poco a poco, porque ya le dije a mi madre una vez que yo las historias que se cuentan casi exclusivamente en prosa las llevo peor. No me acompaña en el tren todos los días, pero tampoco falta ninguna semana. Este Día del Libro es la que me ha tocado. Pues eso, Feliz Día del Libro.

(Y Feliz Cumpleaños, siempre).

miércoles, 30 de abril de 2014

Instagram resume Abril


Un mes de abril en el que los días ya son sí, cada vez un poco más largos, en los que disfrutas de la luz, de los tonos pastel y de los primeros helados. Porque ha hecho calor. Como en Semana Santa, que decidí quedarme en Madrid para ver, por primera vez, una procesión castiza, El Cristo del Gran Poder salir de La Colegiata de San Isidro. Para descubrir los nuevos lugares de la capital, como el restaurante de pizzas argentinas Picsa, y apuntárselo para futuras visitas, porque acertasteis. Y para conocer El Parque de El Capricho, en la Alameda de Osuna. Una visita no-imprescindible para cualquier turista, pero obligada para los que pasamos mucho tiempo aquí. Es precioso, todo un capricho (como bien indica el nombre) de una mujer con poder y título nobiliario que quiso unir en un sólo jardín todos los estilos de la época. 

Un mes de abril para estrenar los nuevos moldes de cocina. Llevar el resultado al trabajo y ver, al día siguiente, como son decapitados todos los Conejos de Pascua sin agradecimiento alguno. Y seguiré llevando, porque nunca aprendo. Una escapada rápida a Segovia con la familia para pasar un fin de semana con toda tranquilidad. Porque hace falta. Y porque Papá se merecía ese regalo. Y otro regalo, ese que se hace sin más, que se envuelve con cuidado y se piensa con esmero. Aunque yo lanzase una idea, es Mamá la que siempre está para todas. 

Un final de mes para tres momentos tremendos: la boda de mi amiga Marga, el reencuentro erasmus y el tomar conciencia de que el cambio tiene que llegar, de que disfrutar como antes es lo que merece la pena. La Final de la Copa del Rey en casa, con mis jugadores preferidos, aunque sumásemos más de once y el partido de ida de Champions Leage contra el Bayern de München, que no hacía más que presagiar lo que anoche vivimos. Han sido noches clásicas. Noches grandes. Noches para despertar la ilusión.   

Y a partir de ahora, sí, empieza a funcionar mi Calendario de Escapadas. 



lunes, 21 de abril de 2014

Intento de Oreo Cheesecake

Otro Manual para otro proceso de transformación. Esta vez, más propio que ajeno. Un poco inventado tras ver las lagunas que las recetas por Internet suelen traer. Algunas no, he de reconocer; algunas son buenas. Si unimos la disparidad de medidas americano-europeas, junto con la incongruencia en algunos de los ingredientes y sus instrucciones, sale un híbrido entre bizcocho-mousse. De sabor rico, pero yo iba buscando lo segundo. A continuación, el primer intento de Oreo Cheesecake. Seguiré intentándolo, no me rindo.

martes, 15 de abril de 2014

Manual Rápido para Cookies

Una de las tareas que tengo encomendadas en mi ámbito laboral serio, además de las muchas relacionadas con temas de auto-control, es la de hacer manuales. Me explico. Se trata de implementar una política a nivel global que nos permita demostrar que somos buenos chicos, que nos preocupamos por el medio ambiente (flora y fauna en su conjunto, se entiende) y que cumplimos unos mínimos normativos. Más fácil, los que quieren ganar dinero con este negocio me explican cómo lo hacen, si se controlan o no, y yo les comento lo que está mal y lo que está peor. Pero además, les damos consejos de cómo mejorar, que es de lo que se trata. De todo esto salen manuales y procedimientos que, si se siguen, la contaminación del sector disminuirá. Ahí entra esta tarea. Y como podéis comprobar, la facilidad de encadenar palabras aún la conservo. Me ha tocado. No, no me he vuelto loca. Aún. 

Los temas sobre los que versan estos documentos no buscan mejorar el planeta en el que vivimos ecológicamente hablando, eso sería hasta divertido. No trabajo en Greenpeace u organización que se le parezca. Me ha tocado jugar en el lado oscuro. Así que, cuando llego a casa, lo que me gusta es dedicarme al lado feliz del mundo. Como no tengo una blackberry y seguimiento imparable en mi tiempo libre (ni lo quiero), puedo hacer otro tipo de manuales. Ni veinte páginas llenas de artículos ni datos o ejemplos de elaboración de informes. Fotografías rápidas y sencillas, llenas de dulzura. Explícitas y que cuando las ves te dan alegría de trabajo bien hecho. Del que disfrutas. Me encanta el poder de transformación que tiene la harina, la mantequilla, el azúcar, un par de huevos y el chocolate. Estaban ricas. 



lunes, 31 de marzo de 2014

Instagram resume Marzo 2014


Además de un Día de la Mujer Trabajadora en el Museo del Traje, del que tengo pendiente una entrada, y de las últimas galletas que he hecho (¡de muerte!), Marzo ha sido un mes para ver la Primavera llegar e irse. Los castaños han florecido y los atardeceres empiezan a teñirse con alegres colores. He retomado mi vicio con el punto de cruz; algo sencillo. Y el de la cocina, con pizzas para las noches de fútbol. Vuelve Europa. He confirmado que cualquier plan con mi madre me encanta, incluida la jardinería. Cuando florezca todo lo que hemos plantado, si tienen a bien cumplir con nuestras expectativas amateur, espero poder enseñaros nuestras primeras flores.

Celebré San Patricio con mi padre y mi hermano, que les encanta apuntarse a toda fiesta nacional y extranjera, mientras veía ligar a mi madre. Disfruté de los Oscar en directo, tuve resaca y decidí (como cada año) que un día seré yo la premiada. Saqué el trench y lo llevé con mucho orgullo a la oficina. Es más, me atreví a pisarla en Converse, aunque fuese a la salida. Y no he dejado de intentarlo allí, día tras día, pero cada vez es más difícil levantarse y llegar con una sonrisa.



martes, 4 de marzo de 2014

Si yo entregase los Oscar 2014


A estas horas ya no soy ni novedad ni pretendo serlo. Ayer me pidieron que escribiese sobre la Gala de los Oscar de este año y, aunque no reconoceré nunca que cuando me levanté a las 06:30h lo primero que hice fue encender el Ipad y comenzar a necesitar nuevas pestañas en el navegador; voy a comentaros mis apreciaciones. Siempre en desacuerdo con los miembros de la Academia del Cine Norteamericano. Pero ellos saben; yo no. Quede por delante que no he visto todas las películas candidatas, pero como no soy miembro de la Academia, tampoco tengo la obligación. Ni entradas gratis o invitaciones para hacerlo. Que a mí, se me iría el sueldo siendo parte del Jurado. 

Foto: El País
Tenía mucho interés en que, por una santa vez, mis opiniones fuesen escuchadas y diesen a El Lobo de Wall Street el galardón a Mejor Película. Primera en la frente. No es que no me gustase 12 Años de Esclavitud, porque me pareció muy bonita, pero me quedo con la primera. A las dos les sobran minutos, aunque de forma distinta: a la película de Scorsese le sobran escenas al completo, a la ganadora lo que le sobran son segundos en cada escena. De verdad, me quedaban claros los sentimientos de los personajes con un ángulo rápido, no necesitaba una panorámica de las facciones de cada uno durante tres minutos. Además, se hubiesen ahorrado mucho presupuesto en fisioterapeutas para los cámaras. Que de ahí supongo le dieron el galardón a la Mejor Producción a Brad Pitt. Aunque sabéis que nunca diré que no a un premio a este hombre. Lo siento, me tiene comprada.

En cuanto a los actores premiados, Jared Letto Matthew McConaughey, me reservo la opinión hasta que les vea en acción. Mi apuesta, obviamente, era para Leo Dicaprio como principal y Michael Fassbender como secundario, que se come la pantalla. Aunque no niego el poderío que haya podido mostrar McConaughey este último año, (yo misma le he odiado hasta el momento indio-apache de El Lobo de Wall Street; y sí, de vez en cuando lo imito por casa), mi odio hacia su persona no se ha disipado del todo y Dicaprio le lleva muchos años de ventaja en su relación conmigo. Lo siento. A él también le odiaba, y el la caarpeta clasificadora de Titanic la llevé al colegio porque me la regaló mi padre y porque la película me gustó, pero no porque él fuese santo de mi devoción. Ahora sí, defiendo que es un actorazo enorme. 

De acuerdo estoy con el galardón de Mejor Película de Animación para Frozen, que me ha parecido una buenísima película de Disney, que vuelve a los orígenes, a las princesas e historias de colores, canciones, vestidos, etc. (Tengo alma de princesa). Y a su Canción Original por Let It Go. En este caso, igual son mis primas las culpables de que me la sepa tan bien. En cierta forma, ha sido nuestra canción de Navidad. Con respecto a los guiones, no me siento con la sabiduría suficiente como para impugnar los premios, pero echaré un capote por La Gran Estafa Americana, con la que me reí mucho. Al igual que con Mejor Director para Alfonso Cuarón, porque estando Martin Scorsese entre los nominados, (¿este señor siempre está no?), es como un premio de consolación. Te lo dan para que no lo llamen el premio del monopolio, o para dejar descansar al genio con tanto discurso. Llegará el día que no sepa qué decir; dadle tiempo a reciclarse.

Con respecto a los premios que Gravity se ha llevado, todos ellos técnicos, no puedo opinar, puesto que no la he visto. Pero he de admitir que (seguramente) la Mejor Fotografía es suya, aunque cuando vi Prisioneros con mi madre ya se lo comenté, y con 12 Años de Esclavitud también. Que seguro eran candidatas. Con el premio a Mejor Actriz Principal pasa lo mismo que con el problema del Mejor Director: cuando tienes a Meryl Streep en frente, sabes que te lo dan (si te lo dan) porque no quieres que te acusen de favoritismo, pero siempre será la mejor. Otra cosa es que Cate Blanchett, independientemente de no haber visto Blue Jasmine, me parezca otra actriz estupenda. Con orejas puntiagudas y sin ellas. Para las Actrices Secundarias no voy a decir nada; el día que reconozcan el grave error de incluir a Jennifer Lawrence este año, empezaremos a comentarlo. Ahora, el Prada de la ganadora del galardón, Lupita Nyoing'O, sí fue el acierto de la noche.

Sí, soy consciente de que después de todo esto no querréis venir a ver una película conmigo. Vosotros os lo perdéis, porque consigo las entradas más baratas y además, os ahorro muchas calorías
devorando vuestras palomitas. Y si queréis seguir escuchándome, pasamos a comentar el motivo de que Pe presentase un premio junto a De Niro, y la cara que se le debió quedar a éste cuando se enteró de quién iba a ser su acompañante. Misterios de la vida, como el por qué del Big Ban. El año que viene, me apunto al selfie.

Foto: El País

viernes, 28 de febrero de 2014

Instagram resume Febrero

El mes más pequeño. Ha pasado rápido. Un mes para probar el mejor brownie que recuerdas, en el estreno de muchas comidas que supongo, están por llegar. Un mes para ponerte en serio con la costura, con tu primer curso de acolchado, y dibujar patrones por las noches. Cuando domines tu máquina, serás imparable. Un mes para dejar de beber CocaCola, para pasear con Mamá por el centro de Madrid y por Plaza Castilla con medio brazo menos. Febrero para regalar bombones por San Valentín, poner piruletas en la oficina o recibir un precioso charm de tu, podríamos decir, alter ego en el Mundo DisneySiempre tendré a mi enamorado. En realidad, un mes de los mejores regalos; sí, de esos que llegan con notas, corazones y que buscan, solamente, demostrar (más si cabe), que importas: Para Marta, de Irene.


miércoles, 26 de febrero de 2014

El Amante del Volcán


"Pero no puedo perdonar a aquellos a quienes sólo importaron su propia gloria o bienestar, pensaba que eran civilizados. Fueron despreciables. Malditos sean todos ellos". 

En un artículo que el diario El País publicó en 1995, Rocío García narraba cómo Susan Sontag, autora de la novela, confesaba que "éste era su mejor libro" y que "se sentía profundamente orgullosa" de él. Confesión que hizo en la presentación que tuvo lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid aquél año. Juan Goytisolo, uno de los amigos que le acompañaron entonces, se refirió a ella como una "intelectual neoyorkina", adjetivo que le molestó y para el que no tuvo reparo en contestar. Ella se sentía mucho más europea.

Todo esto yo no lo sabía. Comencé a leer El Amante del Volcán por recomendación de mi tía Maritere, una de las personas que más libros me procura. No recuerdo cuál fue el motivo específico por el que rebuscó esta novela en su estantería para prestármela. Quizás fue por alguno de los artículos que publiqué a finales del año pasado. Estaba convencida de que me gustaría. Pero se equivocó, a medias. Ahora soy yo la que os confiesa que tenía muchas ganas de terminar el libro por tres motivos: por desvelar el final, descubrir los personajes reales, (sabes que son históricos) y porque se acabase. Es una novela densa. No vale para el verano, ni para cuando necesitas desconectar sin prestar atención. Es perfecta para meterte en los burgueses salones del siglo XVIII, recargados, con esculturas clásicas en cada hueco y pesadas cortinas de terciopelo rojo.

El Amante del Volcán es una reflexión de la sociedad de aquella época a través del triángulo amoroso que forman sus tres protagonistas, conducida por los pensamientos de Il Cavaliere. Invita, en algunos de sus capítulos y sin previo aviso, a las demás partes de la historia. Les permite expresar su opinión de la historia, pero siempre parece controlar desde un segundo plano que todo siga en armonía. La presencia de Il Cavaliere marca el avance de la narración, de la misma forma que lo hace con la historia. Es un protagonista al que llegas a respetar y admirar. Es distante, pero todo un caballero. El final es bueno, sobre todo porque en el último capítulo la autora permite que sean ellas las que hablen, las que destapen las injusticias. Y es que, como afirma GoytisoloSontag es una "mujer de gran compromiso moral" que medita sobre la situación de la mujer, sobre la revolución que se gestó en aquellos años y en las distintas concepciones del arte. Algo que me llamó la atención.

Las reflexiones sobre el arte y el coleccionismo. O el arte del coleccionismo. O el coleccionismo de historias, según confesaba Saramago en aquella presentación de 1995, pues él también es amigo de la autora, y no quiso perdérselo. Para él, la novela es mucho más simple (o complejo): una reflexión en torno a la muerte. No son pocos los personajes que están cercanos a ella, incluso los que irremediablemente la sufren. Llega un momento de la historia en el que Sontag dice que todos los que hacemos listas de las cosas somos, en cierta forma, coleccionistas. Me pregunto si yo, que adoro hacer mil millones de listas diarias, que llevo una en el móvil para cada cosa que se me ocurre, que soy asidua a Instagram para coleccionar momentos, a Pinterest para todo lo que no quiero que se pierda. Que dispara su cámara para que no se olviden mis días, o incluso que os escribe aquí para que quede constancia, no soy en cierta forma, eso, coleccionista.

Sontag presenta al inicio de la narración tres historias con escasez de diálogos, lo que hace que sea muy espesa. Yo, que prefiere siempre escuchar las historias en las bocas de sus personajes; que le encanta leer teatro. Fue difícil no dormirse en algunos viajes en tren, lo admito. Y para empezar con ella el año 2014, todo un desafío. Lo más gracioso es que, cuando lo acabé, me entraron aún más ganas de seguir devorando libros. Una novela que roza el ensayo, muy estética. Y aún a pesar de ser todo una prueba a mi paciencia lectora, repito, un buen final, porque por fin, puedes dedicarte a investigar en Google a los personajes. Il Cavaliere ya tiene nombre y, por tanto, todos aquellos personajes que le acompañan en la historia. ¿Quieres leer el libro y descubrirlo o te adelanto quienes son? Te lo digo. El embajador británico en NápolesSir William Hamilton. Su segunda esposa y el Almirante Nelson. Sí, ese Nelson. ¡Ah, y el volcán, el verdadero amante de Il Cavaliere! 

viernes, 14 de febrero de 2014

Regalos sugeridos por San Valentín

Si tú fueses mi enamorado, hoy podrías regalarme... 

Porque soy práctica,
un disco duro externo ilimitado. Seguro que lo encuentras. Y cuando sepas cómo hacerlo, podrías copiar la fórmula en materia de tarjetas de crédito. No es porque lo quiera todo, pero imagínate lo feliz que me tendrías y lo tranquilo que tú estarías dejándome tener esa tarjeta. Acabas de encontrar la base de una relación eterna. El disco duro tiene una explicación más sencilla. Cada vez me engancho a más series de televisión, (tengo que llevar una lista de actualizaciones en el teléfono porque me bailan hasta los capítulos que me tocan) y cada vez son más las películas que no quiero eliminar del ordenador. Algunas incluso para poder ver sólo alguna de sus escenas, soy todo romanticismo. Una semana en el Crucero de Disney. Y no te pido quince días en el Parque de California, fíjate tú mi consideración. Siempre necesito escaparme, aunque acabe de volver, y ahora ponerme el bañador o pasearme en albornoz por cubierta es lo que más me apetece. Igual me cruzo con un Leo Dicaprio versión 2014, (es decir, en su papel de El Lobo de Wall Street pero en la película equivocada) y para el año que viene te liberas de ser mi San Valentín. Lo echarás de menos, pero la vida sigue. Tampoco hace falta que salgamos de Madrid, que el sábado ya tengo planes. Una tarde en la Exposición de Cézanne en el Museo Thyssen-Bornemiza con merienda en Madame Framboise incluida también es un acierto. 

El libro The Anatomy of Fashion de Colin McDowell para esas tardes que nos quedan por ver llover, (¡qué no sean muchas por favor!). Porque no todas podrán dedicarse a las visitas culturales. O una tarjeta de diez entradas de cine, yo elijo la película, la sesión y la compañía. ¡No estés tan seguro de las cosas! Empezaría por Doce Años de Esclavitud, que dicen es firme candidata a los Oscar. Seguiría con mi madre y Agosto, y quizás, terminaría con mi hermano y The Monuments Men. No dirás que no te lo advertí: el puesto, hay que ganárselo. Si puedes conseguir que en esta última venga el mismo George Clooney a ponerme los subtítulos; entonces sí, lo has logrado.

Las gafas de sol de Carrera, transparentes con lentes espejo en naranja y fucsia, del verano pasado, que aún sigo obsesionada. Si las consigues, pasarás de simple enamorado a héroe, y créeme, hay matices. Y si no, un fin de semana en Londres para ver la obra de teatro que allí está representando Jude Law o la exposición que actualmente tiene David Baley en la National Portrait Gallery. Yo pongo la cena, que algunas recomendaciones me traje de allí. ¡Una caja de Ben's Cookies! De cualquiera de las tiendas que tiene en la ciudad. 

Y si lo que quieres es que sea yo quien acabe pidiéndote matrimonio de forma inmediata, ya sabes, lo de siempre: Amazona de Loewe, el bolso mítico de la casa de moda española. Un sueño. Como el que tengo ahora. Un buen café. O dos. O la cama, el mejor regalo. Y si entras, no molestes, por favor. 

sábado, 1 de febrero de 2014

Instagram resume Enero

El libro que acabo de leerme reflexiona sobre el arte del coleccionismo. Y el arte de hacer listas, porque es otra forma de coleccionar, dice. Me gusta revisar mi álbum de Instagram (culpable, en parte, del abandono de este blog). Me gusta ver a qué dedico mi tiempo. Dónde estuve, dónde estoy. Instagram me ayuda a construir listas con etiquetas. Y eso, a mi me encanta. Quizás sea yo un poco coleccionista. Instagram me ayuda además, a resumirte enero. Mi enero de 2014.

La primera escapada del año. El tradicional Roscón de Reyes (manjar de dioses). El esperado Balón de Oro, que llegó al Bernabéu. Y la vuelta a la rutina: esa que te obliga a vestir como una señorita y la que te impone un café enorme cada mañana, periódico en mano y agenda apretada. Las noches de cine clásico con tu madre o las infusiones que descubres con ella. Un brunch gracioso con las mejores amigas y una noche con el que te visita desde Nueva York, para descubrirte un Madrid de dinosaurios que no conocías.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Nuestro segundo Día del Veterano

Sí, es ya el segundo. Hace un par de años vivimos nuestro primer Veterans Day (Día del Veterano) en Nueva York, pasándolo por encima. Nos interesaron mucho más las compras en Macy's. Esta vez nos lo hemos tomado en serio. Dejamos para hoy, con toda nuestra intención, nuestra visita al Cementerio de Arlington.

Nos hemos puesto a caminar sin parar. A todas las preguntas a las que nos ha sometido el ejército norteamericano hemos dicho que sí, por supuesto. Y así, como quien pasea por allí todos los días, nos hemos metido (sin saberlo) en la película del día. Porque en este país todo se hace a modo cinematográfico, si no, no saben. A otras cosas también hemos dedicado el día, pero no todas las semanas se tiene a Barack Obama a veinte filas por delante. Y a todo su servicio secreto viéndote (fijo) cualquier agujero que puedas tener en las bragas. Os dejamos el principio.




domingo, 10 de noviembre de 2013

El día de los Memoriales

Después de superar el Trivial que nos hemos impuesto esta tarde, y que ya nos ha metido en una espiral de retos que (aún) continúa; os confesamos que en este país ha muerto mucha gente. Y a la mitad hay que honrarla con un Memorial. Casi todos ellos a base de pedra y agua. Enormes, que aquí no entienden de tallas pequeñas. Hemos dedicado la mayor parte de nuestra mañana a ellos. La tarde a descansar.

Un café puertoriqueño rico y dos tartas más sobre las que opinar (cheesecake y carrot cake free gluten del que se ha convertido uno de los cafés favoritos de Mario: Tryst). Cansancio físico ninguno, psíquico sí, que de ese nos faltaba.

1. Sacar en la servilleta los cincuenta estados de Estados Unidos, (que para Mario, eran cincuenta y tres).
2. Para Marie Nina la diecinueve Comunidades Autónomas de España.

Y después, la emoción:
3. Los países de Sudamérica y sus capitales.
4. Los países de Europa y sus capitales.

Para África no había valentía.

5. Descarga directa de una aplicación para Ipad

Descontrol. Se nos olvidaba hsata cenar. Y entonces, el resumen del día.