jueves, 31 de marzo de 2011

Una prenda para las chicas

Los calcetines son el nuevo imprescindible. Os lo prometo.

Si eres de las que se atiborra a revistas como yo, cuando los apuntes no te permiten dedicar tu tiempo a un libro, estarás cansada de leer que lo que se lleva esta temporada es: el denim en todas sus versiones (mejor si es oscuro, acercándose al azul marino), las flores grandes y pequeñas, el encaje y el croché, el blanco impoluto, las cuñas y los botines abiertos, la mezcla de colores estridentes pero también los pasteles. En resumen, un mix de ideas que no se entienden ni ellos. Para no enfadar a nadie, lo quieren todo. Que yo, revista que leo, menos me aclaro.

Los calcetines van entrando poco a poco. Antes eran una prenda práctica para abrigrar los pies, o para evitar que mi hermano se chupase los dedos cuando era pequeño. Ahora asoman con un par de sandalias de vez en cuando, sólo para las más atrevidas. Yo aún no lo veo claro. Pero he de confesaros que, en este momento, van a pasar al primer cajón de mi mueble de ropa interior. Definitivamente. Y es que un estudio publicado no se por quién en realidad, asegura que el 80% de las mujeres que practican sexo con calcetines alcanza el orgasmo, mientras que sólo el 50% de las que lo hacen sin ellos llegan a ese momento.

La cosa está clara chicas. No os miréis los pies en ese momento y punto, ¡todas con calcetines! Si ya venía yo diciendo que hay que invertir en calcetines divertidos, ¡qué una sabe qué es lo importante en moda! Y no tanta estilista y personal shopper que prolifera hoy en día. Preguntadme a mi.



sábado, 26 de marzo de 2011

Música para tu sábado

¡Vamos con la promoción! ¡Y con la buena música! Aquí os dejo el enlace de un post para la mañana típica de sábado. Y digo típica, porque desde hacía mucho tiempo que no tenía una como las de siempre. Me falta mi madre dando un rico olor a la casa y mi padre preparando un aperitivo que ni los mejores restaurantes. ¡Pero está mi hermano paseando!

viernes, 25 de marzo de 2011

Tributo al agua

Según Dolce&Gabbana "los zapatos son accesorios estratégicos". Su elección puede depender del conjunto que quieras ponerte ese día, o construir tu modelito en torno a ellos. Las hay para todo, pero cuando se trata de unas katiuskas, yo soy de las segundas. Me da igual tener que pensar en qué ponerme para que ellas sean las protagonistas, se rompe una la cabeza si es necesario. Y eso que las mías no son precisamente lisas y en tonos neutros.


El nombre katiuskas tiene su origen en una zarzuela de 1931 compuesta por el español Pablo Sorzábal, donde la protagonista (Katia) salió al escenario con unas botas. De entonces, la "pequeña Katia" bautizó a las botas de agua, dándoles un toque más divertido aún.

Cuando era pequeña odiaba verlas preparadas por mi madre los días de lluvia. No me gustaban nada, eran duras y había que meter el pantalón por dentro. Horrible. Las tendencias, por una vez, jugaron a mi favor y las desterraron de los armarios para siempre, o eso creía yo. Las botas de agua para los niños y los pescadores. Y yo, feliz.

Pasada ya mi época de pantalón negro, botas negras, pelo planchado por mi tía y camiseta básica Zara de tirantes (sí, esa época en la que todas parecíamos hechas con molde, y a la que me aboné durante poco más de nueve meses, no aguanté mucho), decidí comprarme unas de flores, para que se viesen bien. De paseo por el Rastro las vi. Mi padre, una persona que si puede llevar todos los colores del arcoiris, en fosforito y juntos, lo hace; apoyó la idea. Yo creo que hasta se emocionó viendo cómo me las probaba. Y eso fue antes de que se pusiesen de moda, que yo me las compré en pleno agosto, por si tocaba un otoño con agua.

Ese mismo invierno, mi tía Maritere me regaló unas geniales. De Coronel Tapiocca, con el mapa de Kioto. Al principio parecían difíciles de combinar, pero una vez que pillas el truco, caen cuatro gotas y tú ya las preparas en la puerta. Tanto te gustan ahora que, en cuanto ves que se nubla, llamas emocionada a tu amiga para decirle: ¡Sandra, que llueve!

Las katiuskas son un verdadero tributo al agua, y a mí el agua, me encanta. ¿A que ya no huyes de ellas?


jueves, 24 de marzo de 2011

Noches Blancas

Era una noche prodigiosa, una noche que quizá sólo vemos cuando somos jóvenes, lector querido.
Noches Blancas (Belye Nochi)
Fiodor M.Dostoievski

Parecía una noche de verano. La mía, no la primera de la novela, que son un total de cuatro. Era jueves, ¡y salía! Hacía bastante que no practicaba eso de salir un día entre semana. Y durante el fin de semana también se me está olvidando. Tenía que ir en metro al centro, y había terminado mi último libro: Persuasión de Jane Austen. Vino conmigo a Buenos Aires y volvió, sin terminar. Ya era hora.

No tenía mucho tiempo para decidir qué libro iba a ser mi siguiente víctima. Con lo que me gusta a mí entretenerme en intentar adivinar cuál va a apetecerme. Pero me gustó la frase de la portada, la misma que os pongo arriba y con la que empieza esta pequeña historia de 1848. En la contraportada leí "desamor", pero ya estaba en la línea 10 camino de Príncipe Pío. No había posibilidad de cambio. E hice lo de siempre, leer la última frase del libro: "¡Dios mío!¡Todo un momento de felicidad!¡Sí!, ¿no es eso bastante para colmar una vida?..." Tengo esa manía.

Nástenka, a la que yo acentúo como quiero, es la protagonista. Ella se define como una "pobre desvalida", pero yo os aseguro que es lo que vulgarmente se dice una zorra. Ella, después de conseguir la atención del narrador protagonista (sin nombre) y enamorarle, con todo su descaro le entrega la mano por desamor. Muy digna se lo advierte. De la emoción, en menos de un capítulo construyen su vida juntos en las mismas calles de San Petesburgo. Pero en el último párrafo, se cruzan con el tercero en discordia, que sólo aparece en dos líneas. Y ¿qué hace ella? Le planta un beso y se escapa con este otro, tan pichi. Pero que conste que ella es muy inocente. Reconoce lo que eres Nástenka, no tengas cara. La modestia de la época no es excusa.

Al menos sí es cierto que tiene una virtud, y es que la parte en la que a ella era la narradora se digería bien, porque cuando le tocada al joven Dostoievski quería tirarme de los pelos. Era como beber una Guinness, bastante espeso.

Si ya lo sabía yo, que a mí no me gustan los libros que se olvidan de la dedicatoria...

sábado, 19 de marzo de 2011

Feliz día del Papá

martes, 8 de marzo de 2011

Women on the rise

"Hasta que no luchas por algo no te conviertes en quien eres. El arte es luchar por expresarte a ti mismo, pero al mismo tiempo es para todos."


(Sigourney Weaver. Esquire 2010, única mujer entrevistada para la sección En esto creo; y para mí, la más sabias de las afirmaciones. Tenía pensado algo más elaborado para hoy, pero entre unas sentencias, una demanda y un par de artículos, nada; algo rápido)