martes, 31 de julio de 2012

Santa Marta


Playa de Santa Marta, Cangas del Morrazo (Pontevedra, Galicia)
Verano 2012

martes, 24 de julio de 2012

Palabras de Anna


Y estoy de acuerdo con ella.

—Pero, Anna —dijo mamá—, hay muchísimos niños que tienen que estar algún tiempo separados de sus padres. Muchísimos niños ingleses están en el colegios internos. 
—Ya lo sé —dijo Anna—, pero es distinto si no se tiene hogar. Si no se tiene hogar hay que estar con la familia —miró los rostros apenados de sus pa­dres y explotó—. 

(Cuando Hitler robó el conejo rosa, Judith Kerr (1971))

lunes, 23 de julio de 2012

Conversaciones incómodas

Conversar no me resulta incómodo nunca. Todos conocemos mi facilidad de no cerrar la boca cuando me animo, aunque intento poner remedio. Y últimamente he de reconocer que me animo cada vez menos. Hasta yo me doy cuenta. Pero hay veces que algunas conversaciones, no es que se vuelvan incómodas, sino que empiezan siéndolo desde el principio. No por su contenido, sino por el lugar donde se mantienen: el servicio.

Cuando mi hermano era pequeño (Mario, siento la confesión) me pedía muchas veces que le acompañase al cuarto de baño y me sentase "a darle conversación". Mientras él se duchaba yo me quedaba al otro lado de la cortina para que no se aburriese, aunque con la edad que teníamos los temas no debían ser muy profundos. Pero en un cuarto de baño generalmente hay cosas más importantes a las que atender. También es muy típica mi práctica habitual de seguir hablando con las mujeres con las que entro a un servicio público, por simple coincidencia en nuestras necesidades fisiológicas, no por gusto os lo aseguro. Entrar en un retrete de uso generalizado está en mi lista de lugares a evitar incluso en un bombardeo nuclear super destructivo, (creo que todos son mortales, ahora que lo pienso). Os podría enumerar algunos de los que recuerdo y que me hacen querer dejar la mente en blanco toda la mañana. Pero la existencia de más personas en ellos a mí me suele dar igual, mi conversación no se interrumpe porque yo tenga que estar a otras cosas, (dependiendo qué cosas, hablamos de "visitas rápidas" y no "de las que se alargan").

Este tipo de visitas comunitarias a los cuartos de baño se hacen cuando existe confianza. Yo no voy con un cualquiera, y menos le sigo prestando atención. Hasta que no vas con nadie, sino que te encuentras con alguien. Y además, tienes que saludar. Ahí empieza una conversación incómoda, no por su contenido, sino porque no sabes ni cómo conseguir hacerle ver a esa persona que tú has ido a un servicio con prisa porque tienes una necesidad, más o menos urgente, y no estás como para actualizar ese tema que quedaba pendiente. Ellos no lo entienden. Te quedas parada delante de la puerta del WC (menos mal que las chicas tenemos espacios individualizados, no me quiero imaginar en el caso de un hombre), sin saber si poner la mano en el manillar, encender la luz, hacer amago de entrar o mirarte al espejo para ahorrar tiempo. Te planteas incluso lavarte las manos antes, la tertulia parece infinita. Pero ahí sigue ella, dándote de qué hablar. Tus respuestas empiezan a ser más cortas y después de un rato ya sólo te ríes. Una risa nerviosa que denota que ahora sí, necesitas cierta intimidad. Son estos momentos los que me cierran la boca.

Pero parece ser que la sutileza en estas personas no tiene efecto alguno. Ellas siguen ahí haciéndote preguntas y encadenando una frase tras otra mientras tú has decidido callarte para que entienda lo que está pasando. Y cuando por fin parece que ha terminado de restregar el papel por sus manos, empieza a mirarse los dientes en el espejo. ¿Es que no piensa acabar nunca? Abres tu boca para decir un largo bueeeeeeeenoelemento internacionalmente utilizado para cerrar una conversación o parte de ella. Pero nada, en su monólogo se ha vuelto sorda y tú sigues fortaleciendo los abdominales. Escondes medio cuerpo tras la puerta y miras con deseo al sanitario. El momento lo exige y entras, sin escucharla siquiera. Maldiciendo no haber esperado en tu mesa cinco minutos más. 

Aunque haberlo hecho quizás hubiese sido un remedio aún peor, sobre todo cuando te cruzas en la salida con una compañera que hace un par de días tuvo a bien darte conversación en medio del proceso de eliminación de toxinas. ¿Vergüenza por su parte? Ninguna. Ella tenía que resolver una duda legal, yo una posible explosión interna y lo suyo era prioritario. Como mi hermano y yo de pequeños, manteniendo una conversación a través de la puerta, en plena oficina. Eso no es una conversación incómoda, es un auténtica violación del espacio privado. Y es que la gente no entiende que hay ciertos momentos de la vida a los que no están invitados. 

domingo, 22 de julio de 2012

Un fin de semana en Mataró

Mis queridas amigas y lectoras, que no por ser lo primero han de ser lo segundo, sino también porque parece que mis tonterías les gustan, me solicitaron una entrada especial que contase nuestro fin de semana en Mataró-Barcelona. Contando que para nosotras no fueron sólo un par de días, sino que habría que sumar el periplo turístico por las cincuenta y siete salidas idénticas que más o menos pasamos desde el aeropuerto de Gerona hasta casa de Miriam, en el centro de Mataró; además del madrugón que nos pegamos las dos el lunes para que yo llegase a tiempo a la oficina en Madrid. Con carga a pulso de maleta incluida, que la señorita Miriam no quería causar ni un sólo ruido a esas horas de la madrugada. Las hay respetuosas y luego está ella, que no le gusta ser protagonista de ningún escándalo nocturno. Ni fueron sólo 48 horas ni pueden ser sólo un par de párrafos; pero chicas, haré lo que pueda por cumplir vuestros deseos, y los de aquellos que quieran una escapada express muy veraniega. Os lo recomiendo para el próximo fin de semana de San Juan.

Viernes 23horas: llegada al Aeropuerto de Gerona, coto casi exclusivo de la compañía de vuelos low-cost Ryanair, la cual odio desde que los billetes a 0,01€ dejaron de existir. Ahora te cobran por todo, hasta por no acentuar tu apellido correctamente. Y el viaje se convierte en una tómbola en la que las azafatas ponen a la venta hasta sus bragas. Te miden y pesan la maleta, el personal es insufriblemente estúpido y tienes que llevar la botella de agua metida en el escote si quieres utilizar tus manos para pasar las páginas del libro. Si es que has tenido la suerte de poder meter un libro, que todo es peso adicional.
 

Sábadoupdate con Miriam (que significa "puesta al día, actualización de tu vida" pero que queda muy cool así) y pick-up de Carla (que significa "recogida en casa", pero que no sé por qué me suena fatal y además, seguimos siendo cool. Eso o la adolescencia, que se me alarga). Y una mañana entera para navegar, comerse una bolsa de Doritos (yo sola, aunque les permití meter la mano un par de veces) y quemarse de forma preocupante sin darse ni cuenta. Lanzarse al agua, echarse unas cuantas fotos y conocer un poco más la historia de la zona del Maresme, donde queremos una casa (nota mental).

  


Por la tarde, después de una rápida visita por el centro de Mataró y descubrir que si lo tuyo son los dulces, ésta es tu ciudad. Si existe un premio Guinness por concentración del mayor número de pastelerías por metro cuadrado, aquí caía el galardón. Fijo. Yo vivo en esta ciudad y bajo literalmente rodando cada mañana a la playa. Pero era noche de fútbol y yo tenía que experimentar, por primera vez en mi vida, lo que era sentarse al lado de un catalán y aficionado del Barça gritando por un mismo equipo. En cuanto a jugadores no estábamos de acuerdo, pero para los goles saltábamos juntos. Nos clasificamos para la Semifinal de la Eurocopa (Gracias, Sara) y acabamos obedeciendo a Ana, que había preparado ya la mesa para festejar la noche de San Juan. 

La cena empieza en la calle, donde las familias han dispuesto la comida en las mesas y sillas que el Ayuntamiento facilita a los vecinos. Pan con tumaca, embutidos, tortillas o empanadas junto con el postre típico de esta fecha: las cocas. Un dulce enorme que, si Ana da el visto bueno al producto y no le castiga a una reclusión eterna en la cocina, crea adicción. Pedazo a pedazo, a lo tonto, no dejas de meterle mano. Y llega la medianoche para que las brujas desfilen calle abajo, recogiendo todo aquello que los vecinos dejan para su quema en la hoguera y encendiendo decenas de velas. Cuando el fuego no se había ni apagado, nosotras fuimos a disfrutar de un rato en la playa. Donde pensábamos quedarnos viendo las amenazas de Gonzalo de lo que estaba ocurriendo en la plaza de casa: un concierto en tu ventana. Porque aunque Miriam había decidido dejar su Ipod funcionado todo el santo día, la ciudad de Mataró quiso hacerle la competencia. 



Domingo: playa sí, con muchísima protección. Mis quemaduras eran tan patentes que estuve a punto de no ponerme bikini. Total, con tal marca tatuada en mi cuerpo, de lejos, ni se aprecia que se te ha olvidado vestirte. Y luego rápida escapada a Barcelona, muchas fotos, muchas risas y muchas kilocalorías acumuladas. Un rápido vistazo turístico a la ciudad para acabar en el Hotel W en la playa de La Barceloneta, viendo como aún teniendo dinero hay gente muy cutre, que no piden bebida alguna para cenar, ni agua del grifo, no vaya a ser que se lo cobren. 


Prometimos volver a juntarnos. Y yo prometí además, resumir lo que fue nuestro fin de semana express. Porque aunque Miriam asegure que se le hacen cortas mis entradas en este blog y que debería escribir un libro, no tengo tiempo ni creo que me diese la cabeza para ello. Aunque cuando se trata de hablar, ya sabéis quienes me conocéis, ni me lo pienso. Me sale sólo, como estas líneas que estoy segura muchos no habréis llegado a terminar. Espero tener otro par de días igual, para volver a conseguir aburriros.

miércoles, 18 de julio de 2012

Ropa interior sexy

Según un estudio que se publicó ayer, realizado por Bjorn Borg, entre varios países de Europa, China y EEUU, las españolas somos las que llevamos la ropa interior más sexy. Orgullo patrio es lo que siento ahora mismo, me siento identificada. Y mi madre dirá lo contrario, por lo menos en mi caso. Siempre con lo mismo, me dice. Es que siempre es todos los días, la cosa cambia si el día es diferente ¿no? Lo que sí es cierto es que, cuando estuve viviendo en Argentina, me di cuenta de lo afortunadas que éramos las españolas; el diseño y variedad de la que disponemos aquí es tremenda y, he de reconocer, suscitaba cierta envidia. Sana, por supuesto. Pero al ser tan asequible, deberíamos aprovecharlo. 

La encuesta revela que el 99% de las españolas confiesan utilizar ropa interior sexy, frente al 74% de las mujeres que viven en China. Claro que ellas lo tienen más fácil, por variedad, que a ellas les cabe perfectamente toda la colección de Mattel para Barbie. Les sale más económico que a nosotras, por mucho OyshoWomen's Secret Intimissimi al que peregrinemos. Y más cómoda además, todo un lujo para empaquetar si viajas con Ryanair. Nosotras tenemos que tener cuidado de que no se estropeen los aros, de no doblar para dentro las copas (que arrugan el forro y hace feo) y no pasarse con la lavadora, que los estropean pronto. A lo tonto, acabaré por guardarlos en un joyero. 



Las europeas del norte, éstas que son blancas, delgadas y rubias (salvo que pertenezcas a la especie alemana tipo Jeep 4x4, con mofletes sonrosados) prefieren la ropa interior sencilla y simple. Con lo bien organizada que tienen su cabeza, no tienen tiempo para estas tonterías. Luego decimos que los alemanes son fríos, pero claro entre que no ven apenas el Sol y que el género femenino no ayuda, todo se entiende. Llegan a España y se nos vuelven locos. Colores en la ropa, alcohol barato y Sol, demasiada información. 

El concepto de "sexy" entre hombres y mujeres varía. Para los primeros "sexy" son aquellas prendas que nos visten por dentro si es coqueta o atrevida. Nos dejan elegir. Para nosotras, la mejor, es la lencería romántica. A mi, personalmente, me gustan todas. Llenaría un armario sólo con ropa interior, si la amortización se correspondiera con el gasto. Pero como de momento no es el caso, me ato las manos en cuanto a estas prendas. Me compro vestidos, que al menos, lucen más. Que para sentirse guapa por dentro, como bien dice el anuncio, ya tenemos Danone Activia; es lo importante.


Caso aparte son las inglesas, que aseguran no arreglarse interiormente ni para una cita. Aunque viendo las elaboradas y novedosas tendencias que muestran en la calle, con un mínimo indispensable de color flúor, no me extraña que cuando tienen que pensar en qué sujetador y braguita elegir estén exhaustas. Imaginaros ya para enfrentarse a una cita, se quedarían sin fuerzas para echarse el Rimmel y de esto, usan bastante. Yo reconozco, para darle la razón a mi madre, que en mi día a día no saco mi ropa interior deluxe a pasear. Busco la combinación entre ella y, a veces, con lo que muestro: el bolso, los zapatos o el sombrero. Lo mejor que una puede, que estas cosas es mejor que pasen por la lavadora con cada puesta. Pero para una cita o comida especial, trabajo un poco más. Y como me he animado este último mes (por las Rebajas, se entiende) y no tengo público al que mostrarla (llamadme rara, pero no voy preguntándole al de al lado si le gusta mi tanguita), os enseño a vosotros mi última, que no única, adquisición para el cajón de la ropa interior. Primero, segundo y tercero de mi cómoda. Permiso especial.Prohibido tocar.

martes, 17 de julio de 2012

Un asesino según Poe


Pensaba que no, pero creo que debo hacerlo (aún a pesar de las críticas): te recomiendo ver la película El enigma del Cuervo (The Raven, 2012). Aunque sea mejor (en su interpretación) el asesino que el escritor (John Cusack), encadenar un asesinato tras otro, a modo de juego y con base en los relatos creados por Edgar Allan Poe, te hace disfrutar de este thriller; eso sí, no tanto como leer al poeta. 

¡Recibe en la frente este beso! 
Y, por librarme de un peso 
antes de partir, confieso 
que acertaste si creías 
que han sido un sueño mis días; 
¿pero es acaso menos grave 
que la esperanza se acabe 
de noche o a pleno sol, 
con o sin una visión? 
Hasta nuestro último empeño 
es sólo un sueño en un sueño. 

(Original Version)
Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow-
You are not wrong, who deem
That my days have been a dream;
Yet if hope has flown away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All that we see or seem
Is but a dream within a dream.
 


(A dream within a dream, Edgar Allan Poe (1849)

lunes, 16 de julio de 2012

Blanco oscuro


Lo bueno de quedarte un fin de semana con tus primas pequeñas y hacerlas protagonistas durante un par de días es que aprendes mucho de la vida en general. Y de los colores, en particular. Caminar con ellas más de veinte minutos seguidos, aunque el destino sea un rico helado, se hace difícil. La longitud de sus piernas imponen un ritmo menor en el paseo y, al final, se cansan. Hay que jugar, a lo más típico con esa edad: Veo-Veo. 

Veo-Veo 
¿Qué ves? 
Una cosita. 
¿Y qué cosita es? 
Es de color, color: blanco oscuro. 
¿Blanco oscuro? 
¡Claro!


Tu prima, de tres años, acaba de descubrirte una tonalidad de blanco que desconocías. Tu hermano, tú y creo que el propio catálogo de Pantone. Ante tal acontecimiento no sabes si serás capaz de adivinar qué es lo que ven sus ojos. Empiezas a preguntarte si las nubes son oscuras o claras, o cuánto puede diferenciarse tu visión de la realidad de la suya. Un coche, una señal o una papelera. 

¡El suelo! ¡Es el suelo!

¡Qué inocencia tienen los niños y lo que has aprendido tú jugando! El suelo no está sucio, es simplemente más oscuro que los demás blancos. No tiene chicles pegados y fosilizados año tras año, que son como rocas ya. En realidad, el suelo está moteado. ¿Cómo será el negro claro?


viernes, 13 de julio de 2012

Noches de Tozzi

Cumpliendo con la tradición. Tozzi es una heladería de Alcorcón que conozco desde que empecé a jugar al waterpolo, cuando se convirtió en punto de peregrinación con mis amigas de equipo. Llegaba el verano y había que ir a inaugurarlo. Y sigo haciéndolo. La compañía cambia pero las visitas estivales obligatorias no. Ahora puedo elegir local, porque tiene dos: uno cerca del polideportivo de Los Cantos y otro en la Avenida de Leganés, en Puerta del Sur.

Mi primera visita del año es, por lo general, mucho más anticipada que esta vez. Y he de reconocer que ahora me controlo un poco más y no soy una asidua de cada noche, aunque con lo bien que me lo pasé ayer, no puedo asegurar que no vuelva a ser así de nuevo. No es que sea una fiesta, pero las charlas se alargan y, al final, acabas pecando y comiendo otro helado o granizado. Te atiende el mismo personal argentino de cada verano, que ya no necesitamos ni presentarnos, aunque sí es verdad que los precios cada vez son más altos.

El granizado pequeño son dos euros, con cuatro sabores: café, limón, naranja y piña. Ayer, para no perder el tiempo, tomé los dos primeros. El de limón porque es mi favorito y el de café porque me apetecía, sin más. Total llevo toda la semana durmiéndome a horas intempestivas, un café más o menos al día ni me afecta. Estefi y yo, ante tanta ingesta de azúcar, decidimos dar una vuelta por el centro y descubrimos una preciosa proyección en la Parroquia de Santa María La Blanca. Además de organizar un poco nuestro posible viaje juntas. 

Puedes tomarte una Horchata, llevártela a casa en los envases que te preparan o decantarte por un helado. Variedad de cucuruchos y tres tamaños de tarrina: una bola (tres euros), dos o tres. Además de los envases de litro y demás medidas que, si no eres como mi amigo Renan y yo en Buenos Aires, que tomábamos un litro a modo de merienda cada día; te los preparan para casa. Mucho más rico que comprarlo en cualquier supermercado, con el permiso de Häagen-Dasz yBen&Jerry's, pero es que yo soy más artesanal para estas cosas. 

Mi sabor favorito es Straciatella (como en toda heladería que se precie) que suelo mezclar con Vainilla con Cookies o Kinder. Suelen ser mis combinaciones, aunque también os recomiendo el Chocolate (siempre), la Leche Merengada o el Yogourt con Arándanos. Esta noche, como buena anfitriona y con la idea de buscar la continuidad en la tradición, he estrenado a mis primas en esta heladería. Sus elecciones: chocolate blanco y negro para Irene, batido de chocolate para Sara. Queda inaugurada pues las noches de veranome encantan.

Ver hace un par de años aquí.


miércoles, 11 de julio de 2012

Todos los días de mi vida

Yo también tengo una teoría. Mi teoría es sobre los momentos, los momentos que impactan. Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos de gran intensidad que ponen patas arriba nuestras vidas son los que acaban definiendo quiénes somos. Uno de mis momentos absolutamente favoritos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Y son esos momentos los que conforman nuestra historia. Como nuestra lista de grandes éxitos particular de recuerdos que reproducimos y que volvemos a reproducir en nuestra mente, una y otra vez.
(Todos los días de mi vida, (The Vow / USA / 2012))

Aún a pesar de que a mi hermano y a mí no nos gustase el final, de que nos sonara raro el doblaje de Rachel McAdams y de que disfrutásemos más capturando ideas para nuestro futuro loft que prestando atención al guión; algo de lo que dijo su protagonista (Chaning Tattum) sí se me quedó en la cabeza. Poco, pero rotundo. Y la decoración de su casa la copiaremos ambos de forma íntegra, sólo necesitamos ver quién consigue antes uno para comenzar con el proyecto.

lunes, 9 de julio de 2012

No pienso renunciar

Barcelona, Junio 2012.

domingo, 8 de julio de 2012

Cinco nuevas definiciones

Este miércoles he descubierto, de repente, cinco nuevas definiciones que unir a las que ya os he comentado en alguna ocasión. Sabéis que la mayoría de las palabras que componen el vocabulario castellano son polisémicas. No os digo hasta qué punto si además se tiene la fortuna (como yo), de hablar a diario con gente de diferentes países con idioma (en principio) común. Hay muchos días que, teniendo en cuenta esa polisemia, yo encuentro nuevos significados que integrar en un diccionario español cada vez más estropeado o rico, según se mire.

Crueldad es cuando la editora de la revista HOLA decide enfrentar en una misma página a Carlota Casiraghi y Marta Ortega, hija del dueño de Inditex. La primera derrocha belleza y estilo, desde los tres meses de vida calculo. La segunda no tiene ninguna de las dos. Y por la cara que saca en las fotos, parece que ni siquiera simpatía. Quizás me equivoque, pero querida editora, estas cosas no se hacen: es jugar con la estabilidad emocional de la socialité española.
 

Vecino es aquél que en vez de dilapidar el dinero de la Comunidad en facilitar la movilidad de los inexistentes discapacitados (¿mentales?) de mi portal, entra con su alegría veraniega diciéndole al portero: "Ale Manolo, ahora es cuando las chicas guapas empiezan a salir a la calle". Y resulta que tú acabas de salir del ascensor, con el desastroso uniforme del gimnasio pero con una sonrisa enorme. Así quemas las calorías pedaleando mucho más motivada.
 

Integración social es cuando en ese gimnasio al que acudes sucede lo siguiente: Lucas (tu entrenador argentino) decide quitarte sin avisar una de las zapatillas de spinning para comentarte que le encantan, que las quiere pero que le falta el número diez (de Messi). Son blancas Lucas, ¿hablas del 10 de Özil?Alejandra (la venezolana) te quita la otra para comentar que son bastante caras pero la mejor marca del mercado. Mientras les explicas que tu dispones de un trato VIP con los Reyes Magos y de ahí esas zapatillas, llega Fer y te dice "búscame un viaje de una semana fuera de España para octubre o noviembre", sin más (ahora también soy agencia de viajes personalizada). Y Nico te enseña un plátano del tamaño de un pepino sobre-hormonado preguntándote cómo comer dicha fruta. Tú, que la odias y no eres capaz de olerla. Se llama integración porque hace seis meses no te hablabas con nadie, caminabas con la mirada fija en el suelo directa al elíptico.
 

Espabilarse es cuando entras en el baño de la oficina y te das cuenta de que te has puesto unas bragas de rayas rojas y blancas, con mariquita sonriente incluida, aunque tú creías habértelas cambiado esa mañana. Y espabilas de golpe porque adviertes que el vestido que llevas es de la familia de los verdes y además, veraniego y semi-transparente. Menos mal que me combina con el sujetador porque si no ya, me muero.
 

Y
 autómata es cuando te levantas, no eliges bien las bragas para ese día, calientas el café lo que tú crees que ha sido un par de minutos y aquello sigue congelado o casi mueres atropellada en la primera calle que te toca cruzar. Por un espantoso coche naranja, por cierto.

jueves, 5 de julio de 2012

Botones para compartir información


Mi hermano, que no sé si os he comentado ya suficientemente que se convirtió en ingeniero, ha tenido a bien dedicar un rato de esta mañana a poner un poco más chulo mi blog. Al menos, con más botones. Que para lo que es, por ejemplo, mi habitación, esta página está vacía. Se trata de pulsar y compartir. En facebook, twitter o por email. Pero cuánto más fácil, más lo utilizaréis, (que yo sé que entre mis lectores hay mentes sencillas, lo que no quiere decir tontas). ¡Ponedlo en práctica! Y un aplauso (clap) para mi hermano, por conseguir en cinco minutos lo que yo no he sido capaz de hacer nunca.



miércoles, 4 de julio de 2012

La Roja es campeona de Europa


Mientras la crisis financiera parece no existir. Mientras la prensa extranjera se rinde al juego de La Roja y la palabra "¡Gracias!" no para de repetirse en todos los diarios, una y otra vez, por triplicado. Mientras el Empire State Building de Nueva York se tiñe con los colores de la bandera española y mis amigos argentinos queman mi facebook con mensajes tipo: "¡cómo la tocan ustedes!", "¡qué equipo de la hostia!" o incluso Correntino, que asegura que si además, tuviésemos a Messi "no habría Mundial que jugar", (equivocado está, no nos hace ni falta). Mientras todos rezan porque estos jugadores firmen por el próximo Mundial, yo recibo un mensaje de mi tía Pilar por whatsapp pidiéndome un post especial en La Presse de Charonne. Creo que estamos de acuerdo, la ocasión lo merece. Esto es historia. 

Historia que estamos viviendo. No paran de repetirlo: esto es un momento único, no lo ha vivido nadie. Nunca. Y aunque lo hubiesen hecho, yo me sentiría igual de feliz. Porque ganar de la forma en la que lo hace nuestra selección, aguantando a quienes dicen que aburren, con juego limpio y fiel a su estilo. Que no cambia, sólo incluye pequeñas variaciones para adecuarse al rival que le toque. Da igual quién le toque. Y si tienen la mala suerte de enfrentarse a nosotros por segunda vez, (¿verdad Italia?), les minamos física y mentalmente depurando nuestro resultado anterior. Y es que fue La Roja quien les regaló la clasificación, y ha sido La Roja quien, de nuevo, les ha dicho hasta dónde pueden llegar. Esta vez, no había favores. Y mira que llevaban días calentando el partido, desde que dijeron que España buscaría su eliminación en el último partido de la fase de grupos. No, preferimos callaros la boca en el campo, con noventa minutos de vuestras desesperadas intenciones por seguir el ritmo del Campeón de Europa, que renueva título. ¡Y de qué forma lo renueva! 

Un vídeo resumen de la final con música, por la que os pido mis más sinceras disculpas.


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lunes, 2 de julio de 2012

Una señora en su salón

Si eres de las que les gusta ver y escuchar historias de la antigua burguesía. Si te gusta, como a mí, la estética de la época y admiras a esas damas que (de verdad) eran "señoras" de su casa; ¿cuántas veces has pensado en asomarte a su venta y ver cómo pasa las horas? ¿qué esconde? ¿qué anhela? ¿quién es cuando se queda sola en su salón?