martes, 15 de abril de 2014

Manual Rápido para Cookies

Una de las tareas que tengo encomendadas en mi ámbito laboral serio, además de las muchas relacionadas con temas de auto-control, es la de hacer manuales. Me explico. Se trata de implementar una política a nivel global que nos permita demostrar que somos buenos chicos, que nos preocupamos por el medio ambiente (flora y fauna en su conjunto, se entiende) y que cumplimos unos mínimos normativos. Más fácil, los que quieren ganar dinero con este negocio me explican cómo lo hacen, si se controlan o no, y yo les comento lo que está mal y lo que está peor. Pero además, les damos consejos de cómo mejorar, que es de lo que se trata. De todo esto salen manuales y procedimientos que, si se siguen, la contaminación del sector disminuirá. Ahí entra esta tarea. Y como podéis comprobar, la facilidad de encadenar palabras aún la conservo. Me ha tocado. No, no me he vuelto loca. Aún. 

Los temas sobre los que versan estos documentos no buscan mejorar el planeta en el que vivimos ecológicamente hablando, eso sería hasta divertido. No trabajo en Greenpeace u organización que se le parezca. Me ha tocado jugar en el lado oscuro. Así que, cuando llego a casa, lo que me gusta es dedicarme al lado feliz del mundo. Como no tengo una blackberry y seguimiento imparable en mi tiempo libre (ni lo quiero), puedo hacer otro tipo de manuales. Ni veinte páginas llenas de artículos ni datos o ejemplos de elaboración de informes. Fotografías rápidas y sencillas, llenas de dulzura. Explícitas y que cuando las ves te dan alegría de trabajo bien hecho. Del que disfrutas. Me encanta el poder de transformación que tiene la harina, la mantequilla, el azúcar, un par de huevos y el chocolate. Estaban ricas. 



1 comentarios:

Pilarin dijo...

Doy fe.Estaban muyyyy ricas.